Lisboa

Lisboa, Cais de Sodre
Así era Lisboa cuando era el centro del espionaje europeo.

Pensé en ir a la embajada británica en Madrid y mostrarles la tinta invisible y los códigos secretos que les mostrarían que yo podía efectuar una valiosa aportación a la causa democrática., pero temía encontrarme con algún conocido porque buena parte de su personal estaba compuesto por españoles.

En julio de 1941 me trasladé a Portugal primero me instalé en Cascais y luego en Estoril, pero seguí moviéndome con frecuencia para que nadie pudiera seguirme el rastro. No hay que olvidar que en aquellos momentos Lisboa era el centro del espionaje y el contraespionaje europeo.

Con el máximo de precauciones me disponía a entrar en contacto con los británicos a través de su embajada.

Fracasaron todos mis intentos. No fui capaz de llegar a alguien lo suficientemente importante como para confiar en él. No podía entender por qué los británicos eran tan difíciles, mientras los alemanes se habían mostrado tan receptivos y colaboradores.

No obstante, siempre he sido muy tozudo: estaba decidido a no renunciar y a continuar mi curiosa forma de espionaje por cuenta propia.