Juan Pujol, una breve biografía

The only thing necessary for the triumph of evil is for good men to do nothing.

Attributed to Edmund Burke (1729–1797)

 

Juan Pujol García nació en Barcelona el 14 de febrero de 1914. Hijo de un industrial catalán, estudió en la Real Escuela de Avicultura de Arenys de Mar, única titulación que obtuvo durante su juventud.

Según su propio testimonio, al estallar la Guerra Civil Española y siguiendo el código ético inculcado por su padre, fallecido pocos años antes, decidió eludir el frente y no participar en la contienda. Cosa que le llevó, de permanecer escondido durante dos años de las fuerzas republicanas, a alistarse y después, escapar desde la trinchera, cambiando de bando.

Tras el fin de la Guerra se estableció en Madrid. En Burgos había conocido a Araceli González Carballo, natural de Lugo e indiscutible coprotagonista de esta historia. Se casaron en 1940 y tuvieron tres hijos: Juan, Jorge y María Eugenia.

Tras la victoria de Franco, Juan y Araceli decidieron contribuir al final de la Segunda Guerra Mundial ayudando al Reino Unido en lo posible contra las potencias del Eje. Fue rechazado varias veces por los Servicios Secretos Británicos (el MI5) y reclutado en Madrid por el Abwehr, el Servicio de Inteligencia Alemán, con Alaric como nombre en clave, propiciado por la creencia en su pequeña e inexistente red de espionaje dentro de Inglaterra. Sin posibilidades de conseguir información real para ninguna de las dos partes, Alaric decidió inventársela: transmitía sus mensajes desde Lisboa fingiendo estar en Gran Bretaña, valiéndose de mapas, diccionarios de términos militares, noticias de prensa y la Guía Azul de la navegación marítima, todo cuanto pudiera encontrar en librerías, quioscos y bibliotecas.

En abril de 1942 y gracias a la intervención ante la embajada de EEUU de Araceli González, Juan Pujol fue finalmente reclutado por el MI5 y trasladado a Londres. Bautizado por los británicos con el nombre en clave Garbo, el mejor actor del mundo y con Thomas Harris, su jefe mas directo, llegó a ampliar su red ficticia a 27 agentes operativos, para suministrar información falsa a los alemanes.

La red fue bautizada como Arabal por el Abwehr y financiada por el III Reich. De esa manera, Garbo influyó en la toma de decisiones del Alto Mando alemán, que confió en él más allá del final de la guerra. Destaca —entre otros logros— su decisiva contribución en la Operación Fortitude (Fortaleza), una maniobra de intoxicación mucho más amplia cuyo objetivo era convencer a los alemanes de que el desembarco en Francia se llevaría a cabo en el puerto de Calais y no en las playas de Normandía.

Juan Pujol García fue el único participante de la Segunda Guerra Mundial condecorado por ambos bandos, recibió las más altas distinciones: fue nombrado Miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE) y recibió la Cruz de Hierro alemana.

El MI5 entregó a Pujol la mitad del dinero que la Abwehr había pagado por sus supuestos servicios de espionaje.

Una vez finalizó la contienda, la familia se trasladó a Venezuela por temor a represalias. Sin embargo, y tras una serie de duros reveses económicos, Araceli no se adaptó a la nueva vida, lo que motivó la separación de la pareja. Juan Pujol logró que los servicios secretos británicos difundieran la noticia falsa de su muerte, de la que circularon varias versiones: que tuvo lugar en Angola o Mozambique, y que fue, bien por malaria, paludismo o por la mordedura de una serpiente.

Tanto Pujol como Araceli rehicieron sus vidas, con la colaboración de los aliados. En Venezuela, Pujol dio clases de inglés a los empleados locales de la empresa petrolera Shell; más tarde abrió una papelería y tras su matrimonio con Carmen Cilia Álvarez tuvo tres hijos más, Maria Elena, Carlos Miguel y Juan Carlos.

Araceli volvió a Madrid. Se casó en segundas nupcias con Edward Kreisler, empresario norteamericano con excelentes conexiones políticas y diplomáticas con el que fundó la galería del mismo nombre. Kreisler había sido doble de Rodolfo Valentino y estaba bien relacionado con Hollywood.

Éste habría sido el final de la historia, si no fuera porque, en 1984, el escritor británico, político e historiador militar Nigel West, pseudónimo de Rupert Allason, descubrió que Garbo seguía vivo y juntos escribieron un libro en el que dieron a conocer estos hechos al mundo.

Tras su reaparición, Pujol recibió toda clase de honores en Inglaterra y pudo reunirse con antiguos compañeros del MI5. Finalmente se reencontró con los hijos de su primer matrimonio, que lo consideraban muerto hasta entonces. Mas tarde, ambas familias se conocieron.

Juan Pujol murió en Caracas, en 1988.

Araceli González nunca publicó sus memorias: mantuvo el secreto de su propia historia y falleció en 1990.