Dos medallas

Irónicamente, la reputación de Garbo entre los alemanes se vio reforzada por sus informaciones sobre el desembarco en Normandía, del Día D y el 29 de julio recibió el siguiente mensaje:

Con gran alegría y satisfacción puedo comunicarle con fecha de hoy que el Führer le ha concedido la Cruz de Hierro por sus extraordinarios méritos, condecoración que –sin ninguna excepción– solo se otorga a los combatientes en primera línea. Por este motivo le hacemos llegar nuestras más sinceras y cordiales felicitaciones.

Así respondió Garbo:

En este momento, cuando me embarga la emoción, no estoy en condiciones de expresar con palabras mi gratitud por la condecoración que me ha concedido nuestro Führer, a quien humildemente y con todo respeto manifiesto mi gratitud por la alta distinción que me ha otorgado, y de la cual me siento indigno, ya que jamás he hecho otra cosa que no fuese lo que he considerado el cumplimiento de mis obligaciones.

Miembro de la Orden del Imperio Británico

Juan Pujol es la única persona condecorada por ambos bandos de la Segunda Guerra Mundial, ya que los británicos nombraron a Garbo Miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE), una distinción que solo se concede a ciudadanos de esa nacionalidad.

Y rompiendo la tradición tuvieron que hacerlo muy discretamente, evitando el anuncio habitual en la London Gazette e incluyendo su nombre en un anexo secreto en la Cancillería General de las Órdenes de Caballeros.

La medalla le fue entregada por Sir David Petrie, director general del Servicio de Seguridad, en un banquete celebrado en su honor poco antes de la Navidad de 1944, así lo  cuenta Juan Pujol:

Me sentí muy orgulloso por la concesión de la MBE durante la guerra, aunque tuve que recibirla en una ceremonia privada. Había preparado un pequeño discurso para la ocasión, y cuando me impusieron la condecoración, todos los que se hallaban presentes comenzaron a golpear la mesa con sus nudillos para felicitarme. Fue muy emocionante.