Guerra Mundial

Periódicos anuncian guerra
Los periódicos anuncian el comienzo de la guerra.

La vida en aquel cálido verano madrileño se hacía difícil: la comida escaseaba, el mercado negro crecía vertiginosamente, los precios eran exorbitantes y yo estaba sin empleo.

Tuve ocasión de conocer a la señora Melero, propietaria del hotel Majestic, en la calle Velázquez que solicitaba un gerente. Acepté el empleo aunque el hotel se hallaba en un estado lamentable, con la calefacción central destrozada por completo porque había sido invadido por las Brigadas Internacionales durante el asedio de Madrid.

La verdad es que no merecía siquiera una estrella y tampoco el nombre de Majestic ya que la falta de calefacción hacía que las noches de invierno fueran insoportables.

Sin embargo, había problemas mayores y que me angustiaban mucho más. El 3 de septiembre de 1939 Inglaterra declaró la guerra a Alemania, pude avizorar otra catástrofe que se aproximaba y pensé más de una vez en abandonar España, llena de odio y sed de venganza.

Pasaporte

En aquella época resultaba extremadamente difícil conseguir un pasaporte. Cuando se me presentó la oportunidad, me hice con ella.

En el hotel conocí a a un tal don Enrique, que decía ser duque de La Torre y a dos damas mayores a las que llamaba tías y aludía con el título de princesas de Borbón.

Enrique me dijo que las señoras se sentían molestas porque no podían comprar whisky escocés, una bebida esencial dada su posición social y compromisos.

Le sugerí que como las princesas gozaban de grandes influencias no tendrían la más mínima dificultad en comprar el whisky en el extranjero. Solo necesitaban conseguir unos pasaportes y encaminarse a Portugal. Ten la seguridad de que si vamos con tus tías no habrá el menor problema, argumenté.

Partimos hacia Portugal en su coche, conducido por mí, compramos whisky en Évora y cuando regresamos los aduaneros ni siquiera inspeccionaron el coche.

Así logré que llegase a mis manos un documento que en aquella época era casi imposible obtener y aunque mi nuevo pasaporte solo era válido para Portugal ofrecía grandes posibilidades.